Mamas & Hijos

Mis consejos y sugerencias; la experincia de ser madre y el recorrido de 0 a 3 años.

Las Vacaciones II

Son la mejor época para compartir nuestro tiempo con nuestros hijos, para disfrutar de ellos sin prisas, sin estrés, sin agobios, sin horarios*.  Es un tiempo maravilloso y precioso. Puedes dedicarles un tiempo que durante el resto del año no tienes. Aprovecha cada minuto cada instante, juega con ellos, míralos crecer, míralos aprender. Ellos desean que les enseñes cosas, cualquier cosa, hay infinidad que se pueden hacer, tanto si sales fuera como si te quedas en casa.

 

Es tu tiempo pero también es el de ellos, y el de ellos contigo. Estoy absolutamente en contra de ir a un hotel y dejar a los niños aparcados en los “mini club” para que tú puedas tirarte a la bartola sobre la hamaca todo el día y despreocuparse de tus obligaciones y tus responsabilidades. Eso no es educar, ni compartir, ni enseñar, ni nada de nada de lo que tienes que hacer con y para tus hijos.

Todo está bien en su justa medida. Ósea, está bien que los niños estén un ratito en el “mini club” que jueguen con otros niños que no conocen, que hagan amiguitos nuevos, que aprendan; vivir y divertirse también es aprender. Es sano y absolutamente positivo y además se lo pasan fenomenal, pero un rato, porque si los dejas aparcados todo el día, no estarán  contigo que es lo importante para ellos y para ti.

Haz de las vacaciones algo divertido para ti y para ellos, si todos lo pasáis bien, aprenderéis a pasarlo bien juntos,  por lo que tienes muchos puntos para compartir vacaciones durante muchos años con tus hijos y te aseguro que eso es un regalo.

Levantarse a las ocho de la mañana y patearse una ciudad entera con sus museos, iglesias y monumentos todos el día, para ti puede resultar apasionante pero seguro que para ellos a parte de agotador es un coñazo. Se lógico con el tiempo; puedes hacer un poquito de ciudad y un poquito de todo lo demás.

No digo que tú dejes de disfrutar de las cosas que te gusten en su totalidad, solo digo que ahora tienes un hijo y eso significa tener que dejar de hacer algunas cosas para hacer otras que si te atreves a probarlas también te gustaran.

 *Un horario hay que tener pero no tan riguroso, tenemos que seguir un orden y mantener obviamente sus comidas, (que tu no cenes un día porque no tienes hambre es algo puede ser algo normal, pero no un niño) y sus horas de descanso, tanto por la noche como las siestas. Es importante y vital para que se encuentren bien y felices y conllevar como consecuencia directa tu felicidad y tranquilidad.

Y no olvides NUNCA que las vacaciones son para disfrutar y pasarlo bien, pero eso no significa la anarquía y la pérdida de criterio, responsabilidad y educación.

Intolerancia Infantil

¿Qué es la intolerancia infantil?

 La intolerancia infantil, es no soportar a  los niños  cerca de ti, junto a ti o a tu lado. Es ir a un restaurante, mirar si hay niños en alguna mesa y pedir justo la mesa que está en el otro extremo, es buscar hoteles solo para adultos, es evitar todos aquellos lugares donde haya niños, es estar a disgusto o realmente incomoda cuando no tienes más remedio que estar con ellos.

La intolerancia infantil  es simple y llanamente que NO TE GUSTAN, Y ADEMAS NO LOS SOPORTAS, aunque no sea políticamente correcto, puede ser que a ti no te parezcan ricuras o monadas.

Frente a que no te gusten los niños poco se puede decir o hacer, algo te gusta o no, y no hay vuelta.

Respecto a no soportarlos, viene mi segunda pregunta.

¿Por qué se tiene intolerancia infantil?

Pues bajo mi punto de vista es básicamente un problema de educación de los niños y de los padres, claro está. Ahora los padres llegan a cualquier sitio y sueltan a los niños como si soltaran bestias, y no se preocupan lo mas mínimo de si molestan o no molestan al resto de personas que están a su alrededor, algo que se ve muy a menudo en restaurantes, terrazas… Y molestan, molestan y mucho porque los hijos no son de los demás y no tienen porque sopórtalos corriendo al redor de su mesa o entre medias de los camareros. Por eso los padres tienen que tener la capacidad de enseñar a sus hijos a comportarse. Además no solo tienen que tener la capacidad de enseñarles, también tienen que querer hacerlo, y esto es lo más importante, QUERER, y señores QUERER ES PODER

Mi intención con este blog es compartir mis experiencias para que les pueda servir a los padres en la difícil y larga tarea de educar.

Cada día se dan más casos pintorescos como que en un restaurante si vas con niños te excluyan de una zona y te lleven a otra, porque vas con niños y esto no se produce porque el señor del restaurante se ha vuelto loco sino porque no quieren que molesten al resto de sus clientes.

Bien pues ágamos de nuestros hijos personitas que saben estar en cualquier sitio, les servirá para ahora y para el mañana. Pero hagámoslo desde el principio, siempre es más fácil  porque corregir vicios o malas costumbres adquiridas es mucho más complicado.

Yo voy como mi hija a todos los sitios, y no tengo problemas  en ninguno. Incluso en algunos restaurantes nos han felicitado porque se porta muy bien. ¡Qué ironía! Que un niño se comporte correctamente en un lugar público debería ser lo normal, no lo excepcional. No se trata de ser dictadores, sino de saber equilibrar la balanza, con ciertas técnicas y cosas sencillas. Pero una cosa tiene que quedar muy clara; desde el principio se ha de trabajar, y hay que trabajar mucho y todos los días, sin descanso, el premio son ellos y su felicidad .Y NO HAY NADA MAS GRANDE.