Las Vacaciones II

Son la mejor época para compartir nuestro tiempo con nuestros hijos, para disfrutar de ellos sin prisas, sin estrés, sin agobios, sin horarios*.  Es un tiempo maravilloso y precioso. Puedes dedicarles un tiempo que durante el resto del año no tienes. Aprovecha cada minuto cada instante, juega con ellos, míralos crecer, míralos aprender. Ellos desean que les enseñes cosas, cualquier cosa, hay infinidad que se pueden hacer, tanto si sales fuera como si te quedas en casa.

 

Es tu tiempo pero también es el de ellos, y el de ellos contigo. Estoy absolutamente en contra de ir a un hotel y dejar a los niños aparcados en los “mini club” para que tú puedas tirarte a la bartola sobre la hamaca todo el día y despreocuparse de tus obligaciones y tus responsabilidades. Eso no es educar, ni compartir, ni enseñar, ni nada de nada de lo que tienes que hacer con y para tus hijos.

Todo está bien en su justa medida. Ósea, está bien que los niños estén un ratito en el “mini club” que jueguen con otros niños que no conocen, que hagan amiguitos nuevos, que aprendan; vivir y divertirse también es aprender. Es sano y absolutamente positivo y además se lo pasan fenomenal, pero un rato, porque si los dejas aparcados todo el día, no estarán  contigo que es lo importante para ellos y para ti.

Haz de las vacaciones algo divertido para ti y para ellos, si todos lo pasáis bien, aprenderéis a pasarlo bien juntos,  por lo que tienes muchos puntos para compartir vacaciones durante muchos años con tus hijos y te aseguro que eso es un regalo.

Levantarse a las ocho de la mañana y patearse una ciudad entera con sus museos, iglesias y monumentos todos el día, para ti puede resultar apasionante pero seguro que para ellos a parte de agotador es un coñazo. Se lógico con el tiempo; puedes hacer un poquito de ciudad y un poquito de todo lo demás.

No digo que tú dejes de disfrutar de las cosas que te gusten en su totalidad, solo digo que ahora tienes un hijo y eso significa tener que dejar de hacer algunas cosas para hacer otras que si te atreves a probarlas también te gustaran.

 *Un horario hay que tener pero no tan riguroso, tenemos que seguir un orden y mantener obviamente sus comidas, (que tu no cenes un día porque no tienes hambre es algo puede ser algo normal, pero no un niño) y sus horas de descanso, tanto por la noche como las siestas. Es importante y vital para que se encuentren bien y felices y conllevar como consecuencia directa tu felicidad y tranquilidad.

Y no olvides NUNCA que las vacaciones son para disfrutar y pasarlo bien, pero eso no significa la anarquía y la pérdida de criterio, responsabilidad y educación.