Mamas & Hijos

Mis consejos y sugerencias; la experincia de ser madre y el recorrido de 0 a 3 años.

Categoría: Educar con ejemplo

Educar con ejemplo

Como en la película “Mejor imposible”
Helen Hunt: dime un cumplido Melvin. Un cumplido.
………………….………………………
Jack Nicholson: cuando viniste a mi casa…por la mañana empecé a tomar mis pastillas
Helen Hunt: no logro captar porque es un cumplido para mí.
Jack Nicholson: tú haces que quiera ser mejor persona.

REFLEXIONA:

Para nosotros tendría que ser igual;  desde que ellos nacen deberíamos  plantearnos ser mejores personas, porque el ser mejores personas les afecta directamente a ellos.

Educar con el ejemplo:
Educar con Ejemplo

Casos reales que he visto de malos ejemplos:
No puedes montar a tu hijo en tu moto, ponerle el casco y todos los achiperres necesarios para que no le pase nada y luego por ahórrate dar una vuelta a una calle para ir al colegio circular en dirección prohibida. Ejemplo estupendo para saltarse la normas de circulación.

Quizás este Sr. no ha pensado que mañana cuando su hijo crezca y tenga edad para llevar una moto hará lo mismo, circular en dirección prohibida.- piénsalo

Un niño en la calle con una moto de juguete lanzándose por calle para ir a estrellar su moto en los coches aparcados una y otra vez.
Propietario de vehículo afectado por los golpetazos del niñito: Por favor mira a ver si tu hijo se estrella con su moto contra otra cosa que no sea mi coche

Padre de niño: te lo cubre el seguro.
Tenemos el clásico ejemplo de padre mal educado, irrespetuoso, nada cívico, grosero … etc. En que se convertirá su hijo: en un gañan. ¿Ese padre quiere eso para su hijo?, POR DIOS ESPERO QUE NO.

No puedes decir a tu hijo que tiene que cruzar por el paso de peatones y que luego te vea cruzar a ti por cualquier sitio menos por el correcto. ¿El que hará? Seguramente seguir tu EJEMPLO y hacerlo MAL, porque tú se lo has enseñado mal, y las consecuencias…. Piensa.  PIENSA. PIENSA…

NO HAGAS LAS COSAS COMODAS PARA TI, HAZLAS BUENAS PARA ELLOS.

Haz las tareas cotidianas con tu hijo, un tiempo para compartir.

Cuando llegue de la compra con el carro lleno para toda la semana, Irene ya había desayunado y corría por la casa buscando diversión. Se acerco a mí en varias ocasiones reclamando mi atención. Hice varios paseos al salón con ella. Quería ensenarla sus muñecos para que jugara con ellos, y así yo poder sacar la compra, organizar, colocar, empaquetar y  distribuir.

Una vez en el salón Irene pensó que lo mejor era enseñar a mama sus juguetes, con lo cual iba del salón a la cocina llevándolos uno a uno. Al final la cocina estaba llena de juguetes y yo prácticamente no había comenzado a sacar nada del carro de la compra. Mire el reloj con la angustia de siempre: ¡¡¡se me echaba el tiempo encima y no había hecho nada!!!..- pensé acelerada como siempre

Ese es el momento de pararse, respirar y contar hasta cinco (hoy en día no  hay tiempo de llegar a diez, hay que sobrevivir contando hasta cinco)

Irene quiere jugar, absolutamente normal, sus 20 meses son para eso, para jugar, al mismo tiempo yo tengo que hacer algunas cosas de la casa vitales.

Solución:

Guarde el pescado en la nevera (después tendría tiempo de limpiarlo, empaquetar…).Ahora me liare con la fruta que tenia dentro del carro de la compra. Decidí hacer de esto, un juego  para Irene. Ante todo paciencia y sin prisa, sin prisa, cuando hacemos cosas con niños la prisa debe estar descartada, la prisa nos genera tensión y nerviosismo, y al tiempo que esto aumenta disminuye en la misma proporción  la paciencia y nuestra capacidad de enseñar, mostrar y jugar.,

Abrí el carro y lo puse al alcance de Irene,  lo abrí  consiguiendo atraer su atención con las típicas llamadas: ¡¡¡¡a ver!!!! Anda mira Irene que hay aquí!!!  ¡¡ Mira, mira manzanas!!!. Una vez atraída su atención, fuimos sacando una a una todas las piezas de fruta del carro, las llamábamos por su nombre y las contábamos,  luego mientras yo colocaba parte en el frutero ella colocaba el resto en la carro de servicio para la fruta, en cada cesto le enseña las que iban y ella fue colocando correctamente, las naranjas en la cesta de las naranjas, las manzanas y kiwis en las primera cesta, tomates, cebollas en la tercera.

A Irene la encanta la fruta (fruto por cierto del duro esfuerzo que detallare en otro artículo),  así que entre medias aproveche para darla unas cerezas en vez de la chuche que me había pedido.

La verdad que la experiencia fue gratificante. Sé que tarde más tiempo de la cuenta, pero ¡¡estábamos haciendo algo juntas!! Estaba enseñándola muchas cosas al mismo tiempo: el nombre de las frutas, a contar, a colocar. La enseñaba, pero para ella era un divertido juego.