Mamas & Hijos

Mis consejos y sugerencias; la experincia de ser madre y el recorrido de 0 a 3 años.

Etiqueta: tiempo con los hijos

Cosas que tienes que dejar de hacer,si señores, hay que dejar de hacer cosas y ¡no pasa nada!.

  • Tomar el sol, pues resulta que ahora tienes un hijo y cuando vas la playa o la piscina tienes que estar con él siempre, no puedes perderle de vista ni un solo minuto, los peligros son varios:

Se puede escarpar para irse al agua, para irse a cualquier sitio incluso a la sombrilla de a lado, es un peligro no sabes quién tienes al lado.

Se puede quemar por el sol, algo mucho más fácil de lo que muchas personas piensas sus frágiles pieles son extremadamente sensibles. Todos sabemos que el sol puede ser muy beneficioso o muy perjudicial.  Protección solar a tope, gorro y debajo de la sombrilla, si, si debajo de la sombrilla,  con lo cual, si él está debajo de la sombrilla lo más normal es que estés con  el jugando a hacer castillos. En resumen olvídate de ponerte panza arriba a tostarte vuelta y vuelta sin otra cosa que hacer ahora tienes un hijo. No obstante no sufras los rayos uva los inventaron hace mucho y ahora incluso dicen que no son tan malos.

Los expertos recomiendan que no les de el sol, NADA, hasta cumplidos los tres.

  • Los domingos tirados en el sofá viendo tele, tele y tele. Los niños no entiende que tú puedas tener una medio depre porque al día siente tienes que trabajar,  para ellos es un día completo con sus papis y eso es para aprovecharlo, ¿no crees?,

Cada uno  tiene que pensar cómo organizarse su tiempo, y de que cosas puede prescindir sin que eso suponga un drama o un trauma para ti. Se trata de hacer las cosas de una manera natural sin sufrimiento ni frustración, no dejes de hacer aquello que para ti sea vital, renuncia a cosas que aunque te agraden quizás puedas dejarla durante una temporada seguro que luego las puedes retomar, por ejemplo, yo deje de cocinar, no solo me gusta sino que además me relaja. Antes me metía en la cocina y tenía un menú diferente cada fin de semana, le dedicaba unas cuantas horas el sábado y el domingo, ahora soy practica he intento hacer comidas más sencillas y sobre todo mas rápidas, ¿crees que me pasa algo por ello? Pues sí, me pasa, me pasa que a las once de la mañana estoy de paseo con mi hija, voy a comprar el pan, el periódico damos un buen paseo, vamos al parque y mientras ella se tira como un camicace por el tobogán yo puedo leer el periódico y disfrutar de la tranquilidad de una mañana de domingo, cambian las cosas que haces pero uno puede sentirse igual de bien que cocinando.

  • Salir por ahí con tu hijo hasta las tantas, de manera habitual, ósea, que lo hagas un día no pasa nada pero no todos los fines de semana. Y los metas en garritos o bares, ahora ya no se fuma en ellos, pero no es su sitio y el tuyo con el tampoco.
  • CUMPLEAÑOS NOCTURNOS. Todas las fiestas, cumpleaños o celebraciones para ellos han de estar adecuadas a sus edades, en horarios y tiempos.  Por alguna extraña razón hay personas que celebran los cumpleaños de los niños con una cena, ¿por qué tienes que acostar a tu hijo a las tantas?, ¿Crees que descasara igual?, ¿Crees que estarán bien?, ¿Crees que por estar hasta las tantas dormirá más? Pues yo no lo creo.

No hay leyes para nada, hay términos medios y lógica en todas las cosas que hagas. Nadie dice que no puedes salir a cenar, lo que te digo que quizás mejor comer.

Los horarios, el orden, las normas y los hábitos, marcan su ritmo de crecimiento y su felicidad, piénsalo.

Haz las tareas cotidianas con tu hijo, un tiempo para compartir.

Cuando llegue de la compra con el carro lleno para toda la semana, Irene ya había desayunado y corría por la casa buscando diversión. Se acerco a mí en varias ocasiones reclamando mi atención. Hice varios paseos al salón con ella. Quería ensenarla sus muñecos para que jugara con ellos, y así yo poder sacar la compra, organizar, colocar, empaquetar y  distribuir.

Una vez en el salón Irene pensó que lo mejor era enseñar a mama sus juguetes, con lo cual iba del salón a la cocina llevándolos uno a uno. Al final la cocina estaba llena de juguetes y yo prácticamente no había comenzado a sacar nada del carro de la compra. Mire el reloj con la angustia de siempre: ¡¡¡se me echaba el tiempo encima y no había hecho nada!!!..- pensé acelerada como siempre

Ese es el momento de pararse, respirar y contar hasta cinco (hoy en día no  hay tiempo de llegar a diez, hay que sobrevivir contando hasta cinco)

Irene quiere jugar, absolutamente normal, sus 20 meses son para eso, para jugar, al mismo tiempo yo tengo que hacer algunas cosas de la casa vitales.

Solución:

Guarde el pescado en la nevera (después tendría tiempo de limpiarlo, empaquetar…).Ahora me liare con la fruta que tenia dentro del carro de la compra. Decidí hacer de esto, un juego  para Irene. Ante todo paciencia y sin prisa, sin prisa, cuando hacemos cosas con niños la prisa debe estar descartada, la prisa nos genera tensión y nerviosismo, y al tiempo que esto aumenta disminuye en la misma proporción  la paciencia y nuestra capacidad de enseñar, mostrar y jugar.,

Abrí el carro y lo puse al alcance de Irene,  lo abrí  consiguiendo atraer su atención con las típicas llamadas: ¡¡¡¡a ver!!!! Anda mira Irene que hay aquí!!!  ¡¡ Mira, mira manzanas!!!. Una vez atraída su atención, fuimos sacando una a una todas las piezas de fruta del carro, las llamábamos por su nombre y las contábamos,  luego mientras yo colocaba parte en el frutero ella colocaba el resto en la carro de servicio para la fruta, en cada cesto le enseña las que iban y ella fue colocando correctamente, las naranjas en la cesta de las naranjas, las manzanas y kiwis en las primera cesta, tomates, cebollas en la tercera.

A Irene la encanta la fruta (fruto por cierto del duro esfuerzo que detallare en otro artículo),  así que entre medias aproveche para darla unas cerezas en vez de la chuche que me había pedido.

La verdad que la experiencia fue gratificante. Sé que tarde más tiempo de la cuenta, pero ¡¡estábamos haciendo algo juntas!! Estaba enseñándola muchas cosas al mismo tiempo: el nombre de las frutas, a contar, a colocar. La enseñaba, pero para ella era un divertido juego.